
El Consejo General de la UDI, reunido en el edificio Diego Portales, resolvió elegir como nuevo presidente del partido al senador Juan Antonio Coloma, quien venció en la interna a su rival José Antonio Kast por 63,5 % (408 votos) contra un 36,5 % (284).
Se trató de una contienda inédita. Por primera vez en la historia del partido se debió enfrentar un proceso competitivo en donde dos listas se enfrentaron por dirigirlo en los próximos dos años.
Todo ello porque, tras la renuncia de Larraín a continuar presidiendo la UDI, José Antonio Kast, azuzado entre otros por el actual secretario general del partido, Darío Paya, decidió presentar su postulación "sí o sí". Era una apuesta arriesgada, pero que traía de fondo el plus de la novedad. Se habló mucho de renovar las caras del partido, y de un recambio generacional de la dirigencia.
Coloma en tanto, luego de titubear en un principio buscando una fórmula de unidad, decidió presentar también su propio nombre como candidato. En cierto modo Coloma era un postergado dentro del partido. En 2004, tras la renuncia de Longueira, se automarginó de la dirección del partido en favor de Jovino Novoa, y en 2006 sus antiguos compañeros, los llamados "coroneles" prefirieron optar por apoyar la candidatura del actual presidente Hernán Larraín.
Mayores diferencias entre ambas candidaturas no existían. Quizás el aspecto del recambio generacional. Pero en ambas candidaturas se habló de retomar la vocación popular del partido y de volver a los principios fundacionales del mismo. Claro que siempre hay matices, pero el fondo que subyace era el mismo.
A esas alturas, definir quien sería el presidente del partido no significaba para el consejo general sino una cuestión de metas y resultados. En este bienio quien resulte electo presidente deberá enfrentar dos procesos electorales muy trascendentes, y en donde hay mucho en juego. Coloma jugó con el factor experiencia (frente a un Kast que jamás ha participado en la dirección del partido), y resulta evidente que convenció a los consejeros de la UDI. Un juicio prudente, quizás.
"El Mercurio" informa que Kast rechazaría la vicepresidencia a que tendría derecho su lista por haber obtenido más del 35 % de los votos. Grueso error su parte, considerando que es precisamente la falta de experiencia directiva lo que le falta para poder llegar con su mensaje a un espectro más amplio en las próximas elecciones. También habría sido una tremenda oportunidad para proyectarse como figura nacional del partido. Como contrapartida, no corre el riesgo de verse responsable en caso de malos resultados electorales en las municipales y/o en las parlamentarias.
Sacándonos la suerte entre gitanos: A decir verdad, siempre pensé que esta "rebelión" se iba a dar dentro de la UDI después de las elecciones de 2009, sin la presión de tener elecciones encima. De haber sido en esa ocasión, lo más probable es que el resultado habría sido muy distinto.
De yapa: Negra se ve la cosa en la Junta Nacional DC para Soledad Alvear. Cada vez es más fuerte la disidencia interna y además el diputado Ascencio denuncia un nuevo "Carmengate" (en alusión al escándalo de 1988 cuando se alteró el padrón electoral del partido). Por una de esas casualidades de la vida quien estuvo involucrado en ese episodio fue ni más ni menos que el marido de la "Chol", Gutemberg Martínez.



















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